Futuro del Acuerdo de París: Nuevo rol de China ante retiro de EE.UU.

El anuncio realizado por Donald Trump de que Estados Unidos se retirará del acuerdo climático dejaría al gigante asiático en una posición de liderazgo. Si bien existen amplios intereses comerciales en el acuerdo, hay un consenso mundial respecto de la necesidad de evitar las consecuencias negativas del cambio climático.

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Futuro del Acuerdo de París: Nuevo rol de China ante retiro de EE.UU.

El Acuerdo de París, negociado durante la Conferencia sobre Cambio Climático (Cop21) en diciembre de 2015 en París, podría ser impulsado desde una nueva posición. El retiro de Estados Unidos deja el espacio libre para que China asuma un rol de liderazgo en la lucha global contra el cambio climático. Una revisión de ello, en la siguiente nota.

Un duro traspié sufrió el Acuerdo de París luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidiera el 1 de junio de 2017 retirar a su país. Su justificación se fundamenta en que el tratado solo beneficia a terceros países, por lo tanto es injusto, ya que sería una desventaja para Estados Unidos, pues los contribuyentes no pueden absorber los costos de este tratado. “Retiraré el acuerdo climático, pero comenzaré las negociaciones para reingresar a otro Acuerdo de París que vaya en tono con los nuevos términos de transacción que sea justo para Estados Unidos”, señaló el mandatario.

La idea de que el acuerdo del clima es injusto sería relativa, tal como lo explica Robert Stavins en un artículo públicado en Foreign Affairs donde señala que este acuerdo no es vinculante, pues cada parte fija sus propios objetivos. “Bajo la administración de Barack Obama se había fijado una reducción del 26 por ciento de las emisiones, además de la construcción de nuevas capacidades para las energías eólica y solar”, expresó.

El anuncio de Trump llevó a que los principales líderes del mundo emitieran declaraciones de rechazo. El primero en manifestarse fue el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien declaró que el presidente estadounidense estaría cometiendo un error. Acto seguido, en Beijing, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Hua Chunyin en conferencia frente a la prensa extranjera sostuvo que el cambio climático, más que un tema regional es un desafío global del que ningún territorio puede aislarse.

Para Paulina Astroza, experta en derecho internacional y directora del Programa de Estudios Europeos de la Universidad de Concepción, la decisión de Trump tiene una connotación claramente política. “Desde que lo anunció en su campaña causó un gran impacto, porque se trata de Estados Unidos, el segundo país más contaminante en el mundo. En segundo lugar, es una decisión política porque desde el punto de vista jurídico, el Acuerdo de París tiene una cláusula que en el artículo 28 establece la forma en que un Estado se puede retirar, de tal modo cualquier Estado puede retirarse, o renunciar al tratado, tres años después de vigencia del acuerdo. Es decir, que si entró en vigencia el 4 de noviembre de 2016, estamos hablando que podría retirarse a partir del 4 de noviembre de 2019”, explicó.

En la misma línea, agregó que dicha cláusula dice cuando produciría efecto este retiro. “Un año después de la notificación al depositario de este retiro. Estamos hablando de, al menos, el 5 de noviembre de 2020 desde el punto de vista jurídico, por lo que hasta esa fecha Estados Unidos sigue siendo parte del acuerdo y no podría ser de otra forma, ya que es una norma establecida en el tratado”, afirma.

El compromiso de China con el cambio climático

En este contexto, el vacío que deja Estados Unidos llevaría al surgimiento de un nuevo liderazgo, materializado en el fuerte compromiso expresado por China. Considerado el mayor contaminante del mundo por producir el 29 por ciento de las emisiones mundiales, ya se encuentra adoptando importantes medidas para evitar que el planeta aumente su temperatura en dos grados, pero también para reducir la muerte de más de un millón de personas al año por los altos niveles de contaminación ambiental.

Durante décadas, los sucesivos gobiernos en Beijing enarbolaron el crecimiento económico por sobre el cuidado del medioambiente, bajo el supuesto de que China es un país pobre que no necesita asumir los mismos estándares de reducción de gases efecto invernadero que los países más ricos. La disminución de emisiones, es un lujo que solo podría lograrse cuando los ciudadanos de un país habían salido de la pobreza. No obstante, esta idea quedó en entredicho en los primeros años del gobierno de Xi Jinping, quien impulsó un Plan Nacional para la Reducción de Emisiones con el fin de disminuir un 65 por ciento de los gases para el año 2030.

Ahora bien, el apoyo de China al Acuerdo de París no solo se explica por la necesidad de construir un país más limpio y más saludable para sus ciudadanos, sino también por la capacidad de crear nuevos empleos verdes para una industria que podría reemplazar a las actuales compañías petroleras. “En ausencia de Estados Unidos, los liderazgos surgen justamente por dos razones, es decir, que es un acuerdo bueno para el planeta, pero también es un buen negocio. La Unión Europea en su conjunto ha dicho claramente que con o sin los EE.UU. van a continuar con la implementación del acuerdo. En segundo lugar está China, ellos han invertido fuertemente en los sistemas de energías limpias, como el desarrollo de paneles solares donde tienen toda una industria, que justamente es por la aplicación del acuerdo por el cual van a tener un mercado y una forma de fomentar este tipo de economía”, resaltó Paulina Astroza.

Asimismo, al interés económico que plantea la experta en relaciones internacionales, se suma la voluntad de China por asumir un nuevo rol de liderazgo, tanto comercial como en la protección del medioambiente, expresado en el Foro Económico Mundial de Davos, el 19 de enero de 2017 donde Xi Jinping planteó una serie de definiciones que demarcaron su voluntad de liderazgo en ambas materias. “Los países tienen derecho al desarrollo, pero deben ver sus propios intereses en un contexto más amplio y abstenerse de perseguir los propios a costa de los demás”, planteó, además de resaltar que para conseguir objetivos importantes es necesario enfocarse en el futuro. “No deberíamos desarrollar el hábito de retirarnos al puerto cuando nos encontremos en medio de una tormenta, porque esto nunca nos llevará al otro lado del océano”

En relación al cambio climático, Xi aludió a la capacidad de conciliar la reducción de emisiones con el crecimiento. “Es importante proteger el medioambiente mientras se persigue el progreso económico y social, para lograr la armonía entre el hombre y la naturaleza y la armonía entre la sociedad humana”, afirmó, antes de concluir que el Acuerdo de París es un logro difícil pero necesario. “Todos los firmantes deben atenerse a él en vez de alejarse, ya que esta es una responsabilidad que debemos asumir para las generaciones futuras”, sostuvo.

El rol de China en la configuración de los nuevos liderazgos

Para Paulina Astroza, son tres los bloques que han surgido para liderar la concreción del Acuerdo de París, se trata de la Unión Europea, China e India. Consultada sobre la forma cómo se organizarían estos tres actores a futuro, respondió que podría ser una tarea compleja. “El trabajo en conjunto entre estos tres bloques no va a ser fácil, la visita reciente del presidente chino, Li Keqiang a la Unión Europea quería lograr una declaración en conjunto justamente para impulsar el acuerdo del clima, sin embargo no lo hicieron porque tienen divergencias, sobre todo en materia comercial, por lo que no emitieron la declaración. No va a ser fácil, pero sí va a haber cooperación porque la voluntad política está y en la medida que haya voluntad, van a poder avanzar en este tema”, señaló.

Es gracias a esta voluntad política en común que existe reconocimiento entre las partes y disposición de avanzar. Tal reconocimiento es planteado incluso frente a Estados Unidos, pues en la Cumbre del G7 en Taormina, Italia, el presidente francés Emmanuel Macron le habría dicho al propio Trump, “ahora China lidera” en alusión al vacío que deja el país norteamericano en materia medioambiental. “Hay que tener en cuenta que esto no significa 100 por ciento de acuerdo en todas las materias, obviamente que van a existir diferencias. Pero en efecto, en la medida que vean que la aplicación del acuerdo es beneficioso para todos, van a seguir avanzando juntos”, agregó la académica.

De igual forma, en el contexto de la visita de Li Keqiang a Alemania, la canciller Ángela Merkel expresó la necesidad de ampliar junto a China el horizonte de trabajo en conjunto por mitigar los efectos del cambio climático. “Consideramos que nuestra responsabilidad es expandir nuestra asociación en todas las áreas geográficas e impulsar un orden mundial basado en la ley”, a lo que el presidente chino respondió que ambas partes están dispuestas a contribuir en la estabilidad del mundo.

Nuevos escenarios y el impacto en nuestro país

La decisión de Estados Unidos de retirarse del Acuerdo de París, más que traer consecuencias negativas específicas para nuestro país, afectaría a todo el planeta. Esto lo demostró un grupo de científicos, entre ellos Deon Terbalanche, quien pese a reconocer que es difícil medir el impacto posible de la decisión de Trump, afirmó a la BBC que un escenario negativo a futuro es que la temperatura ascienda 0,3 grados celcius.

Por su parte, Astroza afirmó que hasta ahora hay un gran impacto político pero hay que esperar con calma los efectos reales. “Hemos visto cómo al interior de Estados Unidos muchos están en contra de esta decisión, por un lado inmediatamente aparecieron las multinacionales que ya habían adoptado medidas para la transición a las energías limpias. Por otro, gobernadores y alcaldes anunciaron que pese al retiro del acuerdo, van a continuar trabajando. Además las petroleras lamentaron esta situación porque también están invirtiendo en las energías limpias. Entonces el fundamento que dio Donald Trump en su discurso va en contra de todos los hechos. Estados Unidos pierde competitividad porque son las propias empresas quienes le están diciendo que no, porque además es un buen negocio”, señaló.

Lo cierto es que, pese a los movimientos políticos que se producen en Occidente, el 8 de junio de 2017 en Beijing se realizó una reunión de alto nivel entre diversos ministros de energía del mundo con el fin de llegar a un acuerdo para producir más energía limpia y desplegarla. Allí China lanzó una serie de iniciativas para promover las tecnologías verdes y afirmó que se asociará con gobiernos de todo el mundo con el fin de luchar en contra del cambio climático.

El anuncio se condice con una tendencia de mayor cantidad de inversiones. Según el informe China’s Global Renewable Energy Expansion, durante el año 2016 empresas chinas invirtieron 32 mil millones de dólares en el extranjero y que para el año 2021 instalará el 36 por ciento de toda la capacidad mundial de electricidad. Algo similar sucederá con la energía eólica, que llegará a un 40 por ciento y el 36 por ciento de la energía solar. Asimismo, el procesamiento del litio para la fabricación de baterías es controlado en un 72 por ciento por empresas chinas, lo que podría tener incidencia en el futuro de las inversiones de ese mineral en nuestro país.



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