Innovando en energía: impacto en múltiples niveles

El desarrollo durante décadas de nuevas tecnologías para el sector eléctrico ha traído como consecuencia una mayor sustentabilidad en un sector clave para la economía. Mientras algunos hablan de un nuevo paradigma en las fuentes de energía, lo cierto es que la creación de trabajos verdes y una mayor participación de las comunidades están dejando en el olvido la mala percepción pública que se ha tenido históricamente respecto del segmento generador de energía.

Por Boris Lopicich

||Autor Fotografía: wiki commons

El estado actual de la I&D en tecnologías renovables

El desarrollo exponencial con el que han avanzado las tecnologías en energías renovables no convencionales es francamente notable en la última década. Esto obedece a que, como señalaron en su momento Ehrlich y Holdren en la década de 1970, la tecnología es el único factor que realmente podemos modificar como humanidad para prevenir un impacto ambiental irrecuperable. Esto fue desarrollado magistralmente en su clásica ecuación IPAT, que señala cómo el (I) Impacto Medioambiental es atenuado o exacerbado por 3 factores: (P) Población creciente, (A) Abundancia o escasez de determinados recursos, y (T) Tecnologías desarrolladas para mitigar estos impactos. Esta ecuación, ciertamente, buscaba calcular el impacto antropogénico sobre el clima, y sus autores fueron pioneros en emprender dicha empresa.

Gracias al aumento de presupuesto en varios países para Investigación y Desarrollo en el sector eléctrico -con 270.2 billones de dólares invertidos sólo en 2014-, se ha logrado aumentar el consumo de energía proveniente de fuentes limpias a nivel mundial. El Renewables Global Status Report del año 2016 señala que este ha sido "un año extraordinario para las energías renovables". Sostiene que las fuentes renovables otorgan un 23.7% de la energía total generada, aunque excluyendo el sector hidroeléctrico -productor de un 16.6% de la energía consumida a nivel mundial- y centrándonos exclusivamente en renovables no convencionales, la cifra baja a 7.1% del total global.

El reporte se expande señalando que se han visto novedosos desarrollos en distintos sectores de la industria de renovables, como por ejemplo: una serie de anuncios relativos a los precios más bajos en la historia en los contratos de venta de energía a largo plazo; un significativo aumento en la atención del problema del almacenamiento de energía solar y eólica; y un acuerdo climático histórico en París que unió a la comunidad global en torno al desarrollo de mejores tecnologías para reducir las emisiones de CO2 y otros contaminantes. Este acuerdo consiguió que una gran mayoría de los países mencionaran términos como "eficiencia energética"  (167 países) y "energías renovables" (147) en sus Contribuciones Nacionalmente Determinadas (INDC, por sus siglas en inglés) presentadas ante la COP, mientras otros Estados se comprometieron a revisar los subsidios actualmente vigentes para combustibles fósiles.

Por lo mismo, las energías renovables se han establecido ya como fuentes principales de energía, con un rápido crecimiento debido a diversas causas, como una mayor competitividad en sus costos, políticas públicas que las han favorecido e incentivado a través de exenciones tributarias o subsidios, mejores ambientes regulatorios que favorecen la inversión, seguridad energética e inquietudes medioambientales, una demanda creciente para la energía en economías emergentes y en desarrollo, y por supuesto la necesidad para acceso a energía "moderna" especialmente en contextos rurales y remotos.

Este contexto ha abierto nuevos mercados para energías renovables centralizadas pero también ha favorecido la generación off-grid, así como el surgimiento de diversos utensilios y productos solares: linternas, cargadores de teléfonos móviles, hornos y estufas "limpias", y generación eléctrica a nivel de hogares, con la consecuente proliferación de empresas e iniciativas que explotan este tipo de energía.

Eficiencia energética para los hogares

Un viejo proverbio señala que "antes de cambiar el mundo, primero da tres vueltas por tu casa". Esto refleja fielmente cómo los comportamientos de los usuarios finales sí importan, y que para producir cambios a nivel global se requiere, además de regular a las grandes industrias y promover los compromisos entre Estados, educar a los consumidores y realizar campañas de eficiencia energética a nivel hogar.

Episodios de contaminación fatídicos como los del último invierno en Santiago -con 7 pre-emergencias y 3 emergencias ambientales decretadas- y la región de la Araucanía, dan cuenta de cómo es relevante cambiar hábitos en las cuestiones más sencillas, como por ejemplo la forma de calefaccionar un hogar. La leña es, por lejos, el actor con más relevancia en los episodios de contaminación y por lo mismo requiere de una regulación especial, la que sin embargo será ineficiente si los consumidores no cuentan con alternativas para temperar sus hogares a un precio similar.

Es por esto que el desarrollo tecnológico ha apuntado al desarrollo de sistemas de calefacción que sean más eficientes al generar menores gastos y consuman menos recursos, generando finalmente un menor impacto ambiental. Como sistemas de calefacción alternativos a la leña, pueden mencionarse:

  • Sistemas geotérmicos de generación eléctrica.
  • Pellet: sistemas de madera que se caracterizan por ser combustibles renovables y no contaminantes, teniendo un impacto ambiental 50 veces menor a una estufa a leña.
  • Calefacción distrital: transporta agua caliente o vapor generado en grandes calderas que utilizan astillas de madera con un costo menor a la leña, a través de un sistema de cañerías y que tiene como ventaja el poder llegar a un alto número de usuarios.
  • Colectores solares térmicos: convierten la luz solar en calor, calientan líquidos (sistemas de agua caliente sanitaria) o aire para calefaccionar, entre los 40 y 50°C.

El futuro de las generadoras solares a gran escala

Un gran problema con el que ha debido lidiar la energía solar desde sus inicios es la nula capacidad de almacenamiento incorporada en sus sistemas. Sin embargo, la tecnología ha mejorado esta falencia inicial, desarrollando los sistemas de poder solar concentrados (CSP, Concentrated Solar Power) que generan energía solar a través del uso de espejos o lentes que concentran un área grande de luz solar o de energía termal sobre un área más pequeña. Así, los sistemas CSP tienen la capacidad de almacenar energía, ya que los rayos solares son reflejados en un receptor térmico, que crea calor que puede generar electricidad inmediatamente o bien, tiene la capacidad para guardarla para usos posteriores en un sistema de almacenamiento térmico (TES, Thermical Energy Storage).

Estos sistemas han sido testeados desde 1985, pero sólo el año 2010 se consiguió generar sobre 1GW a nivel mundial con 1095MW de energía proveniente de sistemas CSP durante ese año. España, con 2.3GW y Estados Unidos, con 1.7GW el año 2014, son los países líderes en la investigación de políticas relacionadas a CSP.

Para que nuestro país pueda favorecer este tipo de energías y promover su entrada a la matriz energética, debe dársele un tratamiento especial, ya que las licitaciones eléctricas actualmente no diferencian entre cada tipo de energía, sino más bien se enfocan en los costos asociados a la implementación de las diversas fuentes. Al quedar la tasa de carbono fuera de las licitaciones, las energías renovables se ven altamente perjudicadas, y más aún la CSP o nuevas formas más limpias de energías, que incluso no son competitivas frente a la solar fotovoltaica. Es por esto que, junto con facilitar un ambiente que favorezca la investigación y el desarrollo de nuevas energías, debe crearse un ambiente regulatorio propicio para la implementación de nuevas fuentes, más caras, hasta que se vuelvan competitivas con el tiempo.

Generación a nivel de hogar y participación comunitaria

El clásico aforismo del "Not in my backyard" está siendo lentamente desterrado. Éste señala que a nadie le gustaría tener una planta de generación eléctrica en su patio, o cerca de su casa. Sin embargo, tecnologías menos invasivas de fuentes limpias de energía están ciertamente cambiando este paradigma. Incluso, la posibilidad de ser dueño de la planta que genera la energía de su propia casa, es algo que están haciendo miles de personas a través de modelos de negocios innovadores para financiar plantas solares o eólicas.

Esto ha sido implementado ya por empresas privadas como Join Mosaic, en California, quienes buscan financiar plantas de energía limpia vendiendo acciones de éstas con preferencia a las personas que viven en el entorno de la generadora. De esta manera, las personas cambian hábitos, acercándose más a lo renovable y contribuyendo con su dinero a una generación más limpia y que, en definitiva, les permita autoabastacerse de energía en el largo plazo.

La participación ciudadana y comunitaria cercana al entorno de las generadoras también ha influido en un mayor número de "trabajos verdes" relacionados a éstas. Según la Agencia Internacional de Energías Renovables, IRENA, a la fecha hay 8.1 millones de trabajos relacionados a éstas tecnologías a nivel mundial, lo que se espera aumente con fuerza en los próximos años, con una mayoría de trabajos concentrados en energía solar y en bioenergía (biomasa, biocombustibles, biogas).

Temas relacionados

Senador Antonio Horvath y los desafíos legislativos de la protección de océanos

Especial de OCEANOS

Senador Antonio Horvath y los desafíos legislativos de la protección de océanos

Para el parlamentario, el compromiso de las comunidades es fundamental para lograr no sólo el cuidado de los mares y aguas dulces, sino también para crear una cultura de protección y promoción de estos espacios.

Ver más

Ver más videos