Paleontólogos chilenos: en la cima de la paleontología mundial, en la incerteza del financiamiento

Con publicaciones en las principales revistas científicas mundiales, los paleontólogos chilenos están descubriendo nuevas especies y estudiando la evolución de los dinosaurios al mismo tiempo que las prestigiosas universidades de Yale o Harvard, entre otras. ¿Podrá dar el salto hacia el futuro, o quedará presa en el fango de la falta de financiamiento? Lo sabremos en las próximas semanas, cuando se sepa si se aprueban los fondos para el primer “Centro Chileno de estudios en Paleovertebrados”.

Paleontólogos chilenos: en la cima de la paleontología mundial, en la incerteza del financiamiento

 

El 21 de abril de este año, dos investigadores de Chicago leían con orgullo su última carta en PNAS, una de las revistas científicas más importantes del mundo de la biología, en que daban cuenta del asombroso aporte que  la paleontología y la biología molecular están realizando a la biología en general. Desde hace 20 años, dicen Jablosnski y Shubin, la paleontología “aporta una fuente de información única, directa y en expansión sobre las anatomías, ecologías, fisiologías y dinámicas espaciales y temporales de las vidas pasadas”.

Este artículo cayó muy bien entre los paleontólogos chilenos, que hoy más que nunca antes se sienten  orgullosos y entusiasmados de su trabajo. Con el Chilesaurus, el pariente hervíboro del T-Rex que vivió en Aysén (y que fue destacado por la revista Nature el mismo mes de abril);  el cementerio de ballenas de hace siete millones de años, descubierto en Caldera; los hallazgos de fósiles en la Patagonia y la Antártica, son material de primera para realizar investigación de nivel mundial.

Y como si eso no bastara,  hace dos semanas que investigadores de la Universidad de Chile publicaron sus avances en la comprensión de la morfología de los dinosaurios, al “transformar” el pie de un ave en un pie de un dinosaurio, sus milenarios ancestros. Tal como se publicó en Scientific Reports y la agencia de noticias científicas ScienceDaily, los científicos nacionales lograron hacer experimentalmente una “evolución en reversa”, y de paso llevaron a que el laboratorio de Alexander Vargas y Joao Botelho, en la Universidad de Chile, esté hoy en la primera línea de la investigación sobre evolución de dinosaurios.

Y justamente se trata de hoy, ya que están participando de esa oportunidades que da la ciencia a veces de estar publicando avances de interés mundial al mismo tiempo que las universidades más avanzadas en la materia en el mundo. Justamente en mayo, investigadores de Yale y Harvard (prestigiosas universidades norteamericanas) publicaron sus trabajos sobre la evolución en reversa de embriones de aves con el pico de un dinosaurio.

¿La razón de estos trabajos? Conocer cómo trabaja la biología en el desarrollo evolutivo, cómo los músculos y demás estructuras modifican la forma en que crecen los seres vivos que han evolucionado desde seres que vivieron hace milenios, profundizando en el avance de la biología moderna tal y como describen Jablonski y Shubin.

Con un grupo de paleontólogos entusiastas y competitivos, Chile está por estos días en la cresta de la ola de la paleontología.  Y como pasa en todas las buenas historias, se enfrentan hoy a una encrucijada: saber si podrán crear el “Centro Chileno de estudios en Paleovertebrados”, un lugar para el trabajo en equipo de paleontólogos “Sub 45” de Chile.

“Actualmente tenemos un gran proyecto en curso”,  señala Alex Vargas, jefe del laboratorio de la Universidad de Chile que logró revertir el pie de un ave, “si esto no resulta  tendremos que esperar al menos entre 2 a 3 años más, y esto significa que grandes oportunidades se van a perder, hay un sentido de urgencia porque hay fósiles en peligro, y hay que recuperar este patrimonio cuanto antes”.

“Proyectamos”, dice Vargas “que el avance que estamos teniendo en estos momentos, con más financiamiento, resultará en más publicaciones exitosas, y también en que podamos llevar este conocimiento a las personas mejorando las exposiciones de fósiles en los museos del país”.  Hoy Chile no tiene legislación sobre qué líneas de investigación serán priorizadas por el Estado, y por esa razón es posible que el proyecto sea de interés científico y público, pero no sea financiado,

¿Será que falta de una ley de ciencia? ¿Será necesaria una nueva institucionalidad? Puede que sí, ya que mientras no se resuelva esta disyuntiva, ramas de la ciencia como la paleontología deberán jugarse el futuro en concursos de financiamiento que, por simple competencia por recursos, la puede dejar fuera de juego, como les pasó a los dinosaurios.

 

 


David Jablonski and Neil H. Shubin, “The future of the fossil record: Paleontology in the 21st century”

PNAS 2015 112 (16) 4852-4858; April 21, 2015, doi:10.1073/pnas.1505146112. Disponible en: http://www.pnas.org/content/112/16/4852.full

Novas et. Al  “An enigmatic plant-eating theropod from the Late Jurassic period of Chile” Nature (2015) doi:10.1038/nature14307. Disponible en: http://www.nature.com/nature/journal/vaop/ncurrent/full/nature14307.html

“From chicken to dinosaur: Scientists experimentally 'reverse evolution' of perching toe”, Science Daily, May 22, 2015. Disponible en: http://www.sciencedaily.com/releases/2015/05/150522174534.htm

 

João Francisco Botelho,Daniel Smith-Paredes, Sergio Soto-Acuña,Jorge Mpodozis, Verónica Palma & Alexander O. Vargas, “Skeletal plasticity in response to embryonic muscular activity underlies the development and evolution of the perching digit of birds”, Scientific Reports, 5, Article number: 9840, published 14 may 2015. doi:10.1038/srep09840. Link to article, images and supplementary info: http://www.nature.com/srep/2015/150514/srep09840/full/srep09840.html

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