Abriendo la Educación: Recursos Educacionales Abiertos

por Werner Westermann, Institute for Open Leadership Fellow - Open Policy Network

Abriendo la Educación: Recursos Educacionales Abiertos

Cómo vimos en un artículo anterior, crece el consenso de que los países requieren de una nueva educación para crear un nuevo conjunto de habilidades y competencias para una creciente demanda educativa, y se refuerza la idea de que los sistemas educativos deben volcarse a la redes y de forma abierta.

La Comisión Europea, en su esfuerzo por “Repensar la Educación” (Comisión Europea, 2012) reconoce que la tecnología digital "ofrece oportunidades sin precedentes para mejorar la calidad, el acceso y la equidad en la educación y la formación", como una "palanca clave para un aprendizaje más efectivo y reducción de los obstáculos a la educación, en particular, las barreras sociales". Pero la tecnología por sí sola no asegura la innovación, es la apertura en el uso de la tecnología, un entorno de aprendizaje abierto (Comisión Europea, 2013), que permite mejorar la capacidad de adaptación, promover la innovación y explotar el potencial de las tecnologías y los contenidos digitales. La “Apertura de la Educación” propone acciones encaminadas a lograr unos entornos de aprendizaje más abiertos, que proporcionen una educación de mayor calidad y eficacia y que contribuyan a los objetivos de Europa 2020 de impulsar la competitividad y el crecimiento de la UE a través de una mano de obra más cualificada y más empleo.

La principal estrategia para abrir la educación ha sido el desarrollo de Recursos Educativos Abiertos (REA, o OER por sus siglas en inglés).  UNESCO, quien acuñó el término en el año 2002, define los REA como “materiales de enseñanza, aprendizaje o investigación que se encuentran en el dominio público o que han sido publicados con una licencia de propiedad intelectual que permite su utilización, adaptación y distribución gratuitas”.  Por ende, lo que define a un REA es que los recursos están acuñados por una herramienta de resguardo del derecho autoral que otorga explícitamente su libre uso y reutilización con nuevos propósitos por otros. Tal como el Copyright o derecho de copia restringe los usos posibles de una obra por terceros monopolizando los derechos en los titulares de una obra, los REA otorgan y garantizan derechos de uso, por ejemplo, las licencias Creative Commons o GDFL.

Evidentemente el carácter legal de un recurso educativo no lo hace mejor que otro por detentar una legalidad distinta. Un recurso educativo “cerrado” protegido con Copyright también puede cumplir una función educativa. Pero lo cierto es que cualquier recurso educativo cobra valor si este es usado, de lo contrario, es un adorno.  Así, un recurso educativo “abierto” define una amplia gama de usos posibles, pero no es más que la antesala de los beneficios posibles. Entonces, ¿por qué un recurso educativo “abierto” puede ser mejor?  

Un ejemplo concreto local guarda relación con el recurso más importante de la educación escolar, el Texto Escolar.  El programa de Textos Escolares del Ministerio de Educación MINEDUC realizó el estudio “Evaluación en aula de textos escolares: ¿una estrategia posible?” (MINEDUC 2012), el cual encontró una gran variabilidad y heterogeneidad en los resultados de la valoración en aula de los textos. A pesar de intentar estandarizar las observaciones y aislar la influencia del profesor o el evaluador, no hubo caso de obtener resultados homogéneos, constatando que en el aula el texto es resignificado según los contextos de uso. Por ende, no hay texto escolar perfecto para las necesidades educativas, por lo que ampliar sus posibilidades de uso es potenciar su utilidad para la enseñanza y el aprendizaje, en suma, su calidad.  

Que profesores, apoderados, empresas y los propios estudiantes puedan modificar, reordenar, localizar o adaptar los recursos educativos no debe ser concebido sino como una oportunidad.  Hay toda una línea de investigación-acción educativa que impulsa la flexibilización de los recursos educativos a los contextos específicos, logrando “costumizar” o adaptar los recursos a la medida de las necesidades específicas del educando.  Así ese educando tiene mayores posibilidades de aprender más y mejor; así la intervención del profesor compromete su capacidad profesional.

Pero quizás lo más interesante es que la apertura de los recursos educativos permite intervenirlos en pos de su mejoramiento o innovación, facilitando un escenario “constructivista”.  El facilitar recursos educativos abiertos a ser construidos, extendidos, diversificados, reutilizados, mejorados, invita a la comunidad al proceso de construcción del conocimiento, no ser un mero consumidor sino un “prosumidor” participativo de los recursos.  Esta forma de “aprender haciendo” con los recursos no es sólo un aprendizaje de calidad en torno a un área del conocimiento, sino también la forma de adquirir capacidades y dominios técnicos digitales y las llamadas “Habilidades del Siglo XXI” que requieren nuestros jóvenes para poder desempeñarse adecuadamente en un futuro cada vez más competitivo y tecnologizado.  

Los REA entonces permiten cambios e innovaciones fundamentales en la educación a partir de la diversidad y flexibilidad de uso que permiten y promueven. Define un contexto de interacción que permite florecer nuevas formas de aprendizaje, caracterizado por la personalización, compromiso, el uso de los medios digitales, la colaboración, las prácticas de abajo hacia arriba y en el que el alumno o docente es un adaptador/creador de contenidos de aprendizaje pues puede ser adaptado por los usuarios de acuerdo a sus necesidades. La Comisión Europea está seguro de que "estimular la oferta y la demanda de alta calidad REA es esencial para la modernización de la educación" (Comisión Europea, 2013).

A nivel internacional, UNESCO consagró un nuevo compromiso con el desarrollo de REAs en la llamada Declaración de París sobre REA como estrategia de política pública llamando a los estados firmantes, en la medida de sus posibilidades y competencias, a:

  1. Fomentar el conocimiento y el uso de los recursos educativos abiertos.
  2. Crear entornos propicios para el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).    
  3. Reforzar la formulación de estrategias y políticas sobre recursos educativos abiertos.
  4. Promover el conocimiento y la utilización de licencias abiertas.
  5. Apoyar el aumento de capacidades para el desarrollo sostenible de materiales de aprendizaje de calidad.
  6. Impulsar alianzas estratégicas en favor de los recursos educativos abiertos.
  7. Promover la elaboración y adaptación de recursos educativos abiertos en una variedad de idiomas y de contextos culturales.
  8. Alentar la investigación sobre los recursos educativos abiertos
  9. Facilitar la búsqueda, la recuperación y el intercambio de recursos educativos abiertos.
  10. Promover el uso de licencias abiertas para los materiales educativos financiados con fondos públicos.


El próximo artículo será sobre una de las primordiales tendencias relacionado a los Recursos Educativos Abiertos, debido a la ya mencionada y el esfuerzo que realizan los países por dotar a sus sistemas educativos de este recurso: el Texto Escolar Abierto y el Libro de Texto Abierto.