Políticas públicas pro reciclaje hacen de Suiza un país líder en la materia

Políticas incentivan el reciclaje por medio de costos económicos por botar basura, además de concientización y marketing entre otras medidas.

Políticas públicas pro reciclaje hacen de Suiza un país líder en la materia

Suiza ha logrado ser uno de los países que más recicla a nivel mundial, y eso es gracias a fuertes iniciativas que promueven esta práctica. Dentro de los principales logros es posible destacar que Suiza recicla el 51% del total de sus residuos urbanos.

Según los datos de la Oficina Federal de Medio Ambiente (OFMA) el 96% del vidrio total utilizado en Suiza se recicla, por lo que casi no existen botellas de vidrio que no se conviertan en una nueva. El reciclaje del vidrio es muy importante dado que la fabricación de vidrio a partir de vidrio reciclado necesita un 25 % menos de energía que la fabricación convencional a partir de arena de cuarzo.

Otros materiales a reciclar alcanzan cuotas de reciclaje casi tan elevadas como las del vidrio: el 91% las latas de aluminio, el 86% de la hojalata y la chapa de acero, más del 80% del papel, 160 kilos de papel usado por persona al año, y el 83% del plástico. Además dentro de las cifras es importante señalar que en Suiza se reciclan 128.000 toneladas de desechos eléctricos y electrónicos, 60.000 toneladas de ropa y calzados. En total cada suizo al año alcanza a reciclar una media de 345 kilos de desechos urbanos.

 

Políticas que incentivan el reciclaje en Suiza

En Suiza las políticas que incentivan el reciclaje son variadas, se trata de un país donde se llevan a cabo muchas campañas sobre reciclado en medios de comunicación masivos como la televisión, prensa escrita y la publicidad en las calles, que informan al ciudadano sobre la necesidad y las ventajas que tiene el reciclaje para todos.

A la publicidad se suma que la existencia de incentivos económicos, positivos, por depositar los residuos en supermercados, gasolineras y determinados puntos de venta, este incentivo económico ayuda a que los ciudadanos estén todavía más predispuestos a reciclar. Además existen multas de entre 40 y 300 francos suizos para aquellos ciudadanos que no depositan los residuos en los lugares habilitados para ello.  

Una de las grandes políticas que desincentivan el mal uso de los desechos urbanos es la utilización de bolsas de basura etiquetadas. Todos los ciudadanos suizos deben botar sus desechos, no reciclables, en bolsas grises identificadas con una etiqueta, las cuales tienen una capacidad de 17 litros, 35 litros y 60 litros y con un precio mínimo de aproximadamente 1 euro por etiqueta. Por lo tanto mientras más desechos se generen mayor es el costo, esto desincentiva el uso de materiales no degradables o difícilmente degradables. Para su cumplimiento es importante la fiscalización de la policía y encargados que se guían por las etiquetas de estas bolsas de residuos, el no cumplimiento de esta norma es fuertemente castigado.    

Es importante destacar que desde el año 2000 lo que no puede ser reciclado o usado como abono se quema en unos modernos incineradores que producen una polución ambiental mínima y generan electricidad para aproximadamente 250.000 hogares, lo que ha reducido sustancialmente las importaciones de aceite para las calefacciones. Esto es gracias a que el ningún porcentaje de los residuos urbanos se deposita en vertederos públicos, el 50% se recicla y el 50% restante se transforma en energía en las plantas incineradoras de basura.

Félix Schmidt, experto suizo en residuos y reciclaje, señala que con la “combinación de control, presión por el precio y educación sumado a una buena dosis de marketing y mucha información en diferentes idiomas tenemos los pilares de la cultura nuestra del reciclaje. Además existe una presión social porque si vemos a alguien tirando desechos en mi calle, les decimos que lo levanten y se hagan cargo”.

 

El reciclaje en Chile

Chile es uno de los países de Latinoamérica que más genera desechos sólidos a nivel urbano y su porcentaje de material reciclado no alcanza el 10% del total de estos desechos, es importante señalar que ningún país de Latinoamérica supera el 15%  de reciclaje por basura producida al año.

Según un estudio del Ministerio de Medio Ambiente, Las cifras en Chile señalan que “se recicla cerca de un 5% de los neumáticos, un 50% de los aceites y lubricantes, un 7% de las baterías, menos del 2% de grandes y pequeños electrodomésticos, un 17% de los equipos de informática y un 80% de los papeles y cartones, entre otras”.

Dentro del problema de la poca cultura del reciclaje que existe en Chile se encuentra la problemática de los vertederos ilegales. Dentro de estos vertederos ilegales los residuos urbanos son enterrados generando efectos nocivos para la sociedad y el medioambiente. Sólo en Región Metropolitana hay catastrados 67 vertederos ilegales, donde terminan desde neumáticos hasta muebles, lavadoras y baterías. 

Dado el grave problema que se da en el país por falta de cultura del reciclaje, el Ministerio de Medio Ambiente ha empezado a generar políticas públicas. La más importante hasta ahora es la ley de fomento al reciclaje, la cual fue despachada por el Senado en diciembre de 2015.

El Ministerio de Medio Ambiente señala que la ley obliga a que “determinados productos, respecto de los cuales es posible recuperar uno o varios de los materiales que lo componen deberán necesariamente destinar parte importante de ellos al reciclaje, reutilización o revalorización”. La Ley de Fomento al Reciclaje regulará las obligaciones de generadores, gestores, importadores y exportadores de residuos. 

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